Para tener una mente despierta, necesitamos dormir.

Dicen que ahí fuera el mundo se está hundiendo. Han decidido controlarlo todo con el miedo y la culpa. No te dejes arrastrar. Toma las riendas. ¿Cómo hacerlo?:
Primero: calma, que el agua deje de hervir en tu cerebro. Relájate y descansa. Por unas horas nada se va a perder. Después verás el mundo de otra manera.
Segundo: reflexiona. Ya estás en disposición para afrontar esas preguntas incómodas: «¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Qué quiero?». Es hora de comenzar tu viaje.
Tercero: actúa, desde tu propio ser, en colaboración con los demás.
Cuarto: evalúa, corrige.
Quinto: vuelve al punto uno.

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